Guía para principiantes sobre los hongos psicodélicos:

Los 'Niños Santos' de Oaxaca

Si has llegado a este artículo por casualidad o sientes la necesidad de aprender más sobre los usos originales de la psilocibina y los hongos que contienen esta sustancia, considera esto una invitación a profundizar en la ancestral relación de México con estos hongos sagrados. Como dice el dicho en Oaxaca, no es casualidad que estés aquí.

En las culturas mesoamericanas, estos enteógenos han tenido una profunda importancia y un papel esencial en su cosmología, rituales y prácticas medicinales. A lo largo de generaciones, estas culturas altamente desarrolladas acumularon un vasto acervo de conocimiento y ciencia ancestrales, arraigados en su singular contexto biocultural. Los hongos del género Psilocybe se integraron a la vida cotidiana de las culturas mesoamericanas de diversas maneras, incluyendo la sanación, la adivinación, los encuentros místico-religiosos, la sanación espiritual y mucho más.

En este artículo, exploraremos la historia cultural y la presencia de los hongos psilocibios en algunas culturas indígenas de Oaxaca, con el objetivo de arrojar luz sobre las comunidades que se han convertido en centros de turismo y comercio de hongos. Al explorar y honrar la sabiduría indígena y la compleja interacción entre cultura, espiritualidad, colonización y ecología, podemos comprender mejor el legado perdurable de estos hongos enteogénicos sagrados, a la vez que cultivamos una relación armoniosa con ellos y con quienes han preservado estas medicinas durante milenios.

A lo largo de este artículo, los términos » hongos enteogénicos «, «hongos sagrados» y «hongos Psilocybe» se utilizarán indistintamente.

Historia cultural de los hongos enteogénicos sagrados en Oaxaca

Se sabe que las culturas mesoamericanas inicialmente usaban la Amanita Muscaria como hongo enteogénico sagrado, pero posteriormente optaron por los hongos del género Psilocybe debido a su abundancia y baja toxicidad. Conocidos como «teonanácatl» (que significa «Carne de los Dioses» en náhuatl), los hongos Psilocybe se convirtieron en parte integral de las culturas azteca, mazateca y zapoteca. Con 53 especies psicoactivas conocidas en México que contienen psilocibina, representan el grupo más significativo y diverso de hongos sagrados utilizados por los ancestros.

Varios códices ofrecen información sobre el uso prehispánico de hongos sagrados y otros enteógenos, entre ellos el Códice Magliabechiano, el Códice 27, el Lienzo de Zacatepec 1 y el Códice Vindobonensis. La evidencia arqueológica también indica el uso generalizado de hongos del género Psilocybe en Mesoamérica y en las civilizaciones de Sudamérica.

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Folio 90r del Codex Magliabechiano, representación del uso de hongos de psilocibina en la parte inferior derecha, donde el usuario es visitado por algún tipo de espíritu.
fig2 codex vindobonensis

Ceremonia del hongo sagrado presidida por los dioses 9 Viento (9 Viento, arriba a la izquierda) y 7 Flor (7 Flor, arriba a la derecha).
9 Wind canta y toca un ridículo idiófono sobre un cráneo que actúa como resonador.

fig3 lienzo zacatepec 1
detalle

El glifo llamado “Nanacatepec” está relacionado con otro
Códice, el Lienzo de Zacatepec No. 1 de la cultura mixteca.

Evidencia arqueológica

Existen diversas evidencias arqueológicas que indican el uso prehispánico de la psilocibia como hongo sagrado, no solo en México, sino también en Mesoamérica y Sudamérica. Se pueden encontrar registros tempranos en las culturas purépecha y capacha del oeste de México, la cultura maya del sureste y la cultura náhuatl del centro del país.

Las piedras con forma de hongo son esculturas de tamaño mediano talladas en basalto, arenisca u otras rocas volcánicas. Se encuentran con frecuencia en el sur de Mesoamérica, desde las tierras altas de Chiapas en México hasta la costa del Pacífico de El Salvador.
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Pequeñas esculturas talladas en roca volcánica, halladas en las regiones de la civilización maya.
Un descubrimiento particularmente fascinante es la escultura del siglo XVIII de Xochipilli, el Señor de las Flores. Encontrada cerca de Tlalmanalco, en el Estado de México, la escultura presenta diversas plantas y flores en sus rodillas y pedestal. Durante muchos años, el significado de estas decoraciones permaneció en el misterio. Sin embargo, con el creciente interés en las plantas medicinales enteogénicas en las décadas de 1960 y 1970, los investigadores lograron identificar las expresiones que adornan la escultura, revelando que se trataba de plantas enteogénicas. Entre ellas se encontraba Psilocybe Aztecorum, lo que resalta la importancia de los hongos sagrados en las antiguas sociedades mesoamericanas.
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Estatua de Xochipilli, del Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.
Si bien los estudios arqueológicos dedicados al uso de hongos enteogénicos sagrados en la cultura mesoamericana son limitados debido a la naturaleza efímera de los hongos, es importante señalar que la falta de contexto arqueológico no debe restar importancia a su profunda influencia en la configuración de la antigua sociedad y cultura mesoamericana.

Los impactos de la colonización

La conquista española y el posterior periodo colonial tuvieron un impacto devastador en las prácticas indígenas relacionadas con los hongos sagrados, llegando casi a su extinción. No solo el oro, los recursos naturales y el arte y la cultura mesoamericanas cautivaron a los conquistadores y líderes religiosos españoles a su llegada en el siglo XVI, sino también las medicinas indígenas de estas tierras, incluyendo una notable colección de plantas y sustancias medicinales y enteogénicas. El conocimiento indígena atrajo la atención de escritores occidentales, botánicos pioneros y médicos, lo que propició su estudio y, finalmente, su condena durante el periodo colonial en México.

Varias crónicas coloniales de diversas regiones de ‘La Nueva España’ mencionan los hongos sagrados, lo que permite comprender su significado y uso:

  • La ‘Crónica Mexicana’ de Fernando de Alvarado Tezozómoc describe el uso de hongos en rituales de sacrificio durante el ascenso al poder de Moctezuma II y cómo los españoles le dieron hongos a Moctezuma II tras su captura (1598).
  • En 1537, Cortés sometió a juicio a Mixcóatl por practicar la antigua religión consumiendo el demoníaco ‘nanácatl’.
  • Un apéndice del Códice de Yanhuitlán relata un caso en el que una persona indígena fue acusada de invocar al diablo usando ‘nanacates’ (1544).
  • «Los indios beben hongos que los emborrachan» (1574). Una referencia a los «hongos embriagadores» consumidos por los pueblos indígenas.
  • ‘Historias de las Indias de la Nueva España e islas de Tierra Firme’ describe el uso de setas en sacrificios rituales y la invocación del diablo.
  • Un expediente de la Santa Inquisición en los archivos nacionales acusa a una joven de consumir hongos demoníacos (1628).
  • En sus relatos de principios del siglo XVII, Francisco Hernández se refería a que, a pesar de los esfuerzos por erradicar el consumo de hongos enteogénicos, esta práctica no había desaparecido.
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Entre los siglos XVI y XVII, la Santa Inquisición fue una institución dedicada a investigar, condenar,
y castigando la herejía, que estaba vinculada a la Iglesia Católica.
Estos fragmentos ilustran los persistentes esfuerzos por suprimir y erradicar las prácticas indígenas que involucran hongos enteogénicos. Sin embargo, a pesar de estos intentos, algunas prácticas perduraron en secreto, obligando a los curanderos indígenas a mantener sus rituales ocultos de la atenta mirada de los conquistadores y la Iglesia. Con el avance de la cultura occidental, la narrativa en torno a estas prácticas «demoníacas» se ha ido desvaneciendo gradualmente de la esfera pública.

Resiliencia indígena y biocultural

A pesar de los desafíos que planteó la colonización, la resiliencia de pueblos indígenas como los mazatecos, nahuas y zapotecos, y su relación con la biología y la ecología de estos hongos, ha desempeñado un papel vital en la preservación de una parte significativa del conocimiento biocultural y la diversidad de México hasta el día de hoy.

Dos pueblos situados en regiones distintas de Oaxaca han obtenido un reconocimiento especial por su conexión con los hongos sagrados y sus poderes enteogénicos: Huautla de Jiménez y San José del Pacífico.

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Huautla de Jiménez, en la Sierra Mazateca. 2023
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María Sabina frente a su altar al interior de su domicilio en Huautla de Jiménez.

Huautla de Jiménez

Ubicada en la Sierra Mazateca de Oaxaca, a 1713 metros de altitud, Huautla de Jiménez fue fundada entre 1120 y 1375 por tribus mazatecas. En esta región, los investigadores han descubierto claras evidencias de prácticas indígenas en las que los hongos Psilocybe, endémicos de la zona, poseen el poder de curar dolencias y brindar una fuerza mística que enriquece el lenguaje esotérico de los curanderos conocidos como «curanderas», «sabias» y «chamanas».

El uso ritual de hongos enteogénicos cobró gran relevancia alrededor de 1960 gracias a María Sabina Magdalena García, una curandera local que se convirtió en objeto de interés para investigadores como Gordon Wasson, Gutiérre Tibón, Fernando Benítez y Salvador Roquet. Su trabajo dio a conocer estas prácticas al público occidental al exponer los rituales ancestrales que habían experimentado con María Sabina en diversos artículos, lo que, inesperadamente, impulsó el turismo nacional e internacional a la región en busca de la curandera y los hongos sagrados.

San José del Pacífico

Ubicado en la Sierra Sur de Oaxaca, a 2350 metros de altitud, San José del Pacífico es un pueblo relativamente reciente, fundado en 1875. El pueblo cobró notoriedad en 1970 debido a un eclipse total que atrajo la atención de los medios locales e internacionales. Si bien no está directamente asociado con ningún grupo indígena en particular, sus habitantes son principalmente descendientes del pueblo zapoteca.

Los hongos psilocibina prosperan en los oscuros y frescos barrancos de estas montañas boscosas y se encuentran en abundancia durante la temporada de lluvias. Los habitantes de San Miguel Suchixtepec, San Mateo Río Hondo, San Sebastián Río Hondo y San José del Pacífico han mantenido una relación con los hongos sagrados desde sus primeros asentamientos. Se han realizado muy pocas investigaciones sobre las propiedades curativas de los hongos sagrados en el sur de Oaxaca, pero sin duda la exploración en la Sierra Mazateca impulsó el estudio de los hongos en otras regiones de Oaxaca, como la Sierra Sur y la Costa.

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Sierra Sur desde San José del Pacífico, Terraza de la Tierra. 2024.
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Pueblo de San José del Pacifico. 2024.

Rituales y ceremonias sagradas con hongos

Los rituales indígenas de México constituyen un tema muy amplio. A pesar de las numerosas investigaciones realizadas, aún queda mucho por descubrir y comprender sobre estas prácticas.

Huautla de Jiménez

Un ejemplo destacado es el pueblo mazateco de Oaxaca, que ingiere hongos sagrados, o psilocibina, durante rituales terapéuticos nocturnos conocidos como «veladas» para abordar conflictos personales y colectivos relacionados con manifestaciones médicas, sociales, físicas y espirituales. Estos rituales están dirigidos a personas que buscan la resolución de conflictos.

Antes de participar en una ceremonia, uno debe someterse a un proceso de preparación que incluye:
La meditación para reflexionar sobre las experiencias de vida y la abstinencia sexual son requisitos fundamentales para ingerir hongos sagrados. Asimismo, es esencial seguir una dieta que evite productos de origen animal, alimentos procesados, grasas, irritantes, alcohol y drogas para garantizar la pureza.

Luego, los participantes asisten a la velada mazateca, donde reciben una limpia (purificación ritual) con copal, hierbas y tierra local. La ceremonia se lleva a cabo en la casa de la curandera, frente a un altar que muestra el sincretismo de este antiguo ritual. Imágenes y figuras de Jesucristo y la Virgen María se entrelazan con elementos rituales ancestrales como copaleros, semillas de cacao, ofrendas de maíz, vasijas de barro y más. Se consumen hongos frescos, seguidos de una serie de peticiones a Dios, a los seres de la naturaleza, a los santos católicos y a los familiares fallecidos, tanto en español como en la lengua indígena mazateca. Estas oraciones sirven para establecer una conexión personal con Dios y para fijar intenciones y objetivos para la ceremonia. La curandera actúa como intermediaria para que los participantes que consumen los hongos sagrados se presenten ante Dios. Por lo general, todos los participantes en la ceremonia —un máximo de cuatro o cinco personas— comparten la experiencia de los hongos.

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Velada Mazateca de Jazmín Casimiro, Huautla de Jiménez. 2022.

San José del Pacífico

Las investigaciones realizadas en la Sierra Sur sobre el uso del calendario ritual zapoteca y el calendario agrícola revelaron el uso de diferentes «plantas entogénicas» en los procesos de adivinación entre los zapotecas de la región. El propio Wasson habla del «maestro ritual», es decir, la persona que posee conocimiento sobre los hongos y la naturaleza: una anciana sabia y un anciano sabio.

Los ancianos mencionan las ofrendas a la deidad del rayo que se realizan tras la recolección de hongos sagrados; se trata de una acción de gracias a tres seres o entidades: la Tierra, el Gran Rayo y los Hongos Sagrados. Los habitantes aluden a la unión sexual entre el rayo que transporta el esperma y la Madre Tierra, que se llena de vitalidad y fuerza con este acto, de modo que los niños sagrados son el producto milagroso de tal encuentro.

En esta región, la enfermedad se concibe como un desequilibrio de la persona con su entorno natural, social y/o cultural, de modo que el individuo puede enfermar por las fuerzas de la naturaleza, por hechizos y otras transgresiones de las normas de sus tradiciones. Es aquí donde entran en acción los médicos tradicionales, curanderos, brujos o chamanes, ya que, a diferencia de un médico occidental, diagnostican el mal en relación no solo con el entorno natural, social y cultural, sino también con el mundo supranatural, y a menudo lo remedian con la ayuda de hongos.

Asimismo, los seres de la naturaleza —plantas, animales, minerales, montañas— se conciben como cuerpo y espíritu, por lo que se les habla, se les pide permiso y se les da gracias; el bienestar es el equilibrio entre la «naturaleza humana» y la «naturaleza ambiental», de modo que el médico tradicional suele invocar las «fuerzas superiores», puesto que la enfermedad se concibe como la ruptura de ese equilibrio; su diagnóstico se basa en concebir a la persona no solo como un cuerpo infectado, sino como un ser conectado con la naturaleza y con un «mundo sobrenatural».

Una historia local transmitida de generación en generación por abuelos y residentes cuenta cómo un eclipse solar total en 1970 atrajo la atención de locales y extranjeros que visitaban el pueblo de Miahuatlán y sus alrededores. Los visitantes quedaron cautivados por la belleza del paisaje y sus parajes, lo que marcó el inicio del turismo en el pueblo de San José del Pacífico. La zona alberga majestuosos bosques de pinos y robles, así como hongos psilocibios.

Los lugareños cuentan que de niños consumían setas sagradas, algunos por desconocimiento y otros animados por sus padres y abuelos. El ritual se describe simplemente como «caminar por el bosque», «perderse hasta encontrarse a uno mismo» o «bajar la montaña». Esta conexión con la montaña y su sabiduría sigue muy presente.

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Terraza de la Tierra, San José del Pacífico.
Desde la década de 1960, tras la primera visita de Gordon Wasson a Maria Sabina, dos mundos aparentemente desconectados —el turismo y el chamanismo— han convergido a través de flujos de información y movimientos culturales. Esta fusión ha dado lugar al fenómeno conocido como «neochamanismo» y a la posterior apropiación cultural por parte de individuos con intereses comerciales y de otra índole, en medio del auge del interés general por los psicodélicos y el actual renacimiento moderno. Dentro de esta área de convergencia, ciertas manifestaciones culturales que antes parecían inconexas se han reconfigurado en el espacio y el tiempo, creando una interacción entre fuerzas locales y globales. Esto ha desdibujado la imagen del chamán guía idealizado, dando origen al «neochamanismo» occidental. En los últimos 20 años, ha surgido en San José del Pacífico la presencia de diversos rituales y modalidades espirituales, con lugareños y extranjeros que ofrecen ceremonias en temazcales (estructuras mesoamericanas similares a una cabaña de sudación) y otros lugares, incluyendo actividades como caminatas guiadas para recolectar hongos, yoga, meditación Vipassana, rituales de cacao, sanación con sonido y otras prácticas importadas recientemente de todo el mundo.

¿Estás pensando en visitar Huautla de Jiménez o San José del Pacífico?

Es importante escuchar tu intuición, considerar tu salud física, mental y espiritual, el tiempo disponible, tus intereses y motivaciones personales. Huautla de Jiménez se encuentra a 395 km de la Ciudad de México, a 7 horas en coche, mientras que San José del Pacífico está a 3 horas de Oaxaca, pero a 9 horas de la Ciudad de México. No hay aeropuertos en Huautla de Jiménez, y viajar en transporte público añadirá al menos 2 horas a tu viaje.

La elección entre Huautla de Jiménez y San José del Pacífico para un retiro de setas depende en última instancia de tus preferencias personales, prioridades y lo que esperas obtener de la experiencia. Aquí tienes un breve resumen de lo que ofrece cada comunidad:

Visitando una Curandera en Huautla para una Velada Mazateca:

No bases tu decisión en reseñas o seguidores; en cambio, hazlo a la antigua usanza y pide recomendaciones y presentaciones a los lugareños. Puedes encontrar personas con quienes hablar en el mercado, la municipalidad o el Museo María Sabina. Sé amable y humilde, preséntate, conversa y percibe el intercambio de energías antes de tomar una decisión. No seas insistente y respeta los límites y las posibles resistencias de los lugareños. También es importante escuchar tu propia intuición. Estas pueden ser señales de realineación del universo que indican que esta experiencia quizás no sea para ti en este momento. Una velada mazateca con hongos sagrados es una experiencia íntima y sensorial en comunión con el Espíritu que requiere la máxima credibilidad, confianza y alineación.

Este viaje es ideal para personas con un profundo interés en la cultura mesoamericana y mazateca y su preservación, individuos curiosos que aprecian diferentes formas de pensar y vivir, y aquellos que buscan el autodescubrimiento y la sanación de la mente, el cuerpo, el corazón y el alma.

Cómo prepararse para una velada mazateca

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Julieta Casimiro haciendo una limpia.
Prepárate para algunas incomodidades durante el viaje, ya que el destino carece de lujos y comodidades en cuanto a alojamiento y comida. Es fundamental que hables español o que te comuniques con fluidez, puesto que la mayoría de la gente en Huautla habla mazateco y no inglés ni otros idiomas. Las conversaciones con los ancianos sabios se desarrollarán en español.

Antes o después de tu experiencia psicodélica, explora los senderos panorámicos de la montaña y disfruta de las impresionantes vistas de la Sierra Mazateca, las nubes y los paisajes. Sumérgete en la naturaleza y descubre ríos y cascadas que te brindarán una experiencia inolvidable de comunión con la naturaleza.

Conectando con la Medicina de la Montaña en San José del Pacífico

Esta opción está más cerca de Oaxaca (3 horas) pero más lejos de la Ciudad de México (9 horas). San José del Pacífico ofrece una variedad de alojamientos, desde cabañas rústicas hasta hoteles de lujo. Simplemente dé un paseo por las tiendas, galerías y restaurantes locales para sentir el ambiente y la apertura hacia el tema. Puede pedir recomendaciones a los lugareños en su alojamiento elegido o conversar con otros viajeros que llegaron antes que usted.

El poder de los hongos sagrados no depende de reseñas ni de «me gusta»; siente curiosidad por el espíritu de los enteógenos sagrados como los hongos Psilocybe, haz preguntas, sugiéreles que te enseñen sobre ellos, inspecciona su estado y frescura, siente y decide si son adecuados para ti. Una buena opción para conectar con tu mundo interior actual es participar en una ceremonia tradicional de temazcal antes de ingerir hongos enteogénicos.

Cómo prepararse para una ceremonia personal con setas

Prepara el escenario y el entorno para tu ritual, ya sea en tu cabaña o en el bosque. Expresa tu intención, crea tu propio altar y prepara el espacio para la libertad física y creativa. También puede ser útil preparar frutas y té, una libreta y, por último, un lugar cómodo para descansar.

Este viaje es perfecto para viajeros solitarios, amigos o familiares que deseen una experiencia íntima donde la naturaleza guíe a cada persona con su sabiduría visible y sutil. Recorra los senderos de montaña autorizados y disfrute de arroyos y cascadas. La Madre Naturaleza le dará la bienvenida. Sienta su aliento y su amor incondicional.

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Retiro en el bosque de setas de Coyote Aventuras
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